Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

31 de diciembre de 2012

Dejarte ir, 2012.

Creo que nunca hice algo como esto. Pero me gustaría recapitular este 2012, ya que considero fue un año importante.
El 2012, empezó para mí incluso antes de que comenzara en los calendarios. A fines del año anterior, pasé meses planeando, proyectando, y creando expectativas para el año entrante. Creyendo, esperando, que de alguna manera lograría, no superar, pero al menos igualar al perfecto 2011. Claro que en comparación, no le llega ni a los talones.
Este 2012 fue un año de primeras veces, de experiencias nuevas, de gente que llega, de gente que se va. Lo mismo de siempre dirán… pero se sintió diferente. Muy diferente.
Empecé totalmente enfocada en lo académico. Con muchísimas pilas, y también ansiedad. Me enfoqué, y me propuse objetivos que logre con creces. Y que honestamente, fue lo único que salió como lo planeé.
Me entere de cosas que quería saber hacía muchísimo, respuestas a mis preguntas que nunca quise formular. Para mi sorpresa, estas respuestas trajeron más tristeza que alivio.
Abrí los ojos de muchas cosas, y reafirme varias otras. Aprendí, y me conocí más a mí misma; mejor aún conocí a la gente a mi alrededor. Mantuve mi palabra, en la mayoría de las oportunidades. Y aquellas en las que no lo hice, considero que tuve razón en no hacerlo.
Me convertí en el pilar, “la psicóloga” de algunas personas. Y en el camino me lamenté mil veces por no tener la capacidad de curar ciertos corazones. Me dolieron dolores de otros, aprendí más que nunca lo que significa empatía.
Comprender y aceptar. Dos palabras que definen mi relación con el entorno.  Este año entendí que cada uno piensa individualmente, y que no tiene sentido querer cambiar esa opinión. Es un gasto de energía, que al fin y al cabo, no valdrá la pena. Acepté lo más que pude, aquello que no… a veces lo dije, y a veces no.
Me opuse más que nunca a la confrontación, quizás porque tuve demasiada. Me obligue muchas veces a callar, porque “si no vas a decir algo lindo, no digas nada”. Me até  eso, y sólo di mi sincera opinión cuando fue pedida. Quizás es un error, quizás es hipócrita. Pero preferí callar, guardar; a desatar tormentas que no quería pasar. Me sentí muchas veces atrapada, agobiada; y me vi obligada a escapar, a estar sola… cada vez más y más. Y gracias a eso, más se acentuaban mis ganas de no pelear, de no confrontar, porque sé lo que es la tranquilidad de la soledad, y suena frívolo… pero me encanta. A cada nueva tormenta le acompañaba un “ahí vamos otra vez” mío. Me cansé de tanto, lloré demasiado, o llore muy poco… anda a saber.
Aprendí también que me cuesta adaptarme. Los cambios son lindos, cuando los impone uno mismo.
No, no encontré el amor. Tuve sapos a quienes besar, pero nada significativo, nada que me acelere el corazón… ni nada que lo rompa. No significa que no tuve amor, tuve, y mucho, sólo que no de la clase que algunas personas esperaban.
Me dolió, y disfruté a la vez no poder cumplir ciertas expectativas ajenas. Es bien sabido que funciono mal ante presión externa. Si alguien me va a presionar, tengo que ser yo.
Creo que una de las cosas más importantes que aprendí este año, fue que la felicidad es efímera. La felicidad es un momento, una sensación, que pronto caduca. Y al compararla con otros momentos, éstos quedan totalmente relegados. Y ahí, decimos equivocadamente que estamos tristes. La tristeza solo es tal comparada con la dicha.
Si me basara en ese tipo de criterio, tendría que decir que el año 2012 fue tristísimo. Pero en realidad no lo fue. Supongo que no tuve tantos momentos de felicidad, y por eso me parecieron tan largos los momentos de “tristeza”. Pero al fin y al cabo, este año trajo muchísimo aprendizaje. Este año, fue para mí. Fue todo mío.
Además de ser mío, este año estuvo lleno de tormentas de amistad. Tornados diría yo. Pero de ellos, salí en casi todos los casos sin más que con un par de rasguños. Y al tratar de no involucrarme o al tratar de luchar… me di cuenta de muchas cosas. Sí, perdí amigos. Sí, vínculos se debilitaron. Y sí, sufrí e hice sufrir mucho. Pero quizás era necesario, es otra apreciación desde la aceptación. Y tal vez, es mejor así. Que se sepa quién y cómo soy, mis pros y mis contras, mis virtudes y mis contradicciones. Quizás de esa forma quien se quede voy a saber que es verdadero.
Hoy, último día del 2012, a pesar, y gracias a todo puedo decir que sé quién soy, y sé quiénes son mis amigos. Y eso señores, no es algo que todos pueden decir.  
Para el año que entra yo no voy a pedir nada... voy a hacer pasar las cosas que quiero que sucedan, y dejaré que el resto venga solo. Sé que me espera un año genial, porque estoy determinada a tomar todas las oportunidades, a no dejar pasar ninguna. 

2013, te espero.

                                                                                                                                   -Bichu

20 de diciembre de 2012

Simpatía

La simpatía es algo así como un modo de ser o carácter de una persona que la hace atractiva o agradable a las demás personas, y tengo entendido que surge de algo espontáneo.

Pasemos a lo que resuena en mi mente: ¿La simpatía es una virtud?  En realidad no define nada. ¿Ser simpático te hace buena persona?
Personalmente creo que tildar a alguien de simpático puede significar que es realmente agradable; o que no hay nada mejor para decir sobre él. Por declaraciones como esa, nunca he sido tildada de simpática. Lo considero algo bueno. No seré simpática, pero soy muchas otras cosas más valiosas.

Entonces, ser simpático vendría a ser de esas cosas que no restan ni suman. Se agradece que alguien te diga simpático, pero si no lo hace, da igual.

La simpatía es totalmente irrelevante. (Si, así, terminante como siempre.)

                                                                                                                           -Bichu

18 de diciembre de 2012

Aprendiendo

"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender… Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores…"

                                                                                                       -Jorge Luis Borges

17 de diciembre de 2012

Invadida

No sentirse cómodo en una zona personal segura no está bien. Causa estragos emocionales, causa paranoia. Se tensa la respiración, y se está en un constante estado de defensa. Se activa una alerta, para correr, para insultar, para agachar la cabeza.

No debe haber algo más incómodo que sentirse invadido.

No sé cómo reaccionara la mayoría de la personas a la invasión. Pero en particular, la invasión, la intromisión, me causan acidez. Me causan rechazo. Creo que es la peor manera de intentar acercase. Imponerse ante otra persona es violento.

Intromisión, en mi diccionario, significa ATAQUE.  Y el ataque tiene su defensa, y mi defensa es retroceder.


 “No estoy pidiendo que lo saques de tu vida; estoy pidiendo que no lo acerques a la mía.” 

                                                                                                                           -Bichu

12 de diciembre de 2012

Cautela

Cargo con el dolor de otra persona, cargo con mis acciones. Soy presa de mí... Pff, suena como si no pudiese hacer nada al respecto. Puedo, pero no quiero. ¿Irónico eh? Siempre vuelvo a lo mismo.

Estoy pisando con cautela. Tengo miedo de hablar, de lastimar... de nuevo. Sé que no va a ser la última vez que lastime a alguien con mis acciones… es más, ¿quiero que sea la última vez? Culposamente digo que no.
No quiero cambiar, quiero ser yo. No quiero que me entiendan,  quiero que acepten.  No sé cuándo voy a volver a ser yo, no sé cuándo voy a poder sentirme yo de nuevo. No sé cuándo voy a dejar esa culpa… ese dolor.

“Paso a paso, mi reina” – Retumba en mis oídos. ¿Hago caso? No me quiero quedar quieta. Quiero correr. 

                                                                                                                       -Bichu 

25 de noviembre de 2012

Auto-diagnóstico

No me siento bien. No me veo bien. Me siento caer, débil. No me quiero sentir así.
Incluyo en mi vida cosas que me destruyen para sentir que sólo yo tengo el poder de destruirme. Que no le doy ese poder a nadie más. Que mi vida, que mi muerte, es sólo mía.
Se me acumula todo. Todo me lo provoco yo, porque así lo quiero. Mitad por costumbre, mitad por castigo.
¿Vieron que dicen que decir las cosas te hace bien, que te libera? Bueno, a mi no pasa eso. Todo lo contrario. Me paraliza, me duele, me hace mal. Y aun así, necesito decir todo. Ya no me aguanto tener  esto adentro. Bah, como si decirlo realmente me lo sacara.
Estoy cansada. De estar bien, de estar mal. De guardar todo. Estoy tan cansada.
Necesito un desconocido que no solo me prometa, sino que tenga la obligación profesional de no contárselo a nadie. Necesito un psicólogo.

Ya no sé si cada palabra que sale de mí es dramatización, si es razonamiento, o exageración. ¿Soy yo?

                                                                                                                          -Bichu 

6 de noviembre de 2012

Escapar

Necesito escaparme, necesito irme. Sé que no ver su cara no va a alejar mis pensamientos, no evita mi tristeza. Pero me deja un rato en paz… Paz, ¿Qué será eso realmente? ¿Cómo se sentirá que todo vaya bien? Partamos de la base, ¿es posible que todo vaya bien? Ponele que por esas vueltas de la vida, los planetas se alinean y todos los aspectos de mi vida fuesen bien: ¿Seré feliz ahí? ¿Estaré satisfecha? Lo dudo, siempre busco más de lo que tengo, no digo que sea malo, sino que arruino todo lo bueno que tengo en búsqueda de ese “extra”, ese “más”.

En realidad huir no soluciona nada, callar tampoco. Solo lo alarga… y lo hace más doloroso. Peor aún, lo hace más significativo. Pero aún sabiendo eso, se me retuerce el estomago cuando pienso en que tengo que enfrentar ciertas cosas… que cobarde resulté ser. 
Igual, cobarde o no, fiel a mis convicciones. 

                                                                                                                                 -Bichu

5 de noviembre de 2012

Dividida

Creo que una de las cosas que más miedo me da, es estar equivocada, rozando lo enfermo… y creer que estoy en lo correcto. Que aunque tengo total control de mí, y mis acciones (a mi parecer) siento que quieren convencerme de que no es así. Y peor aún, tan influenciable soy que empiezo a creerlo. Vuelvo, vuelvo a mí. Vuelvo a saber, a afirmar que no hago las cosas mal. ¿Y mi mente? Me dice que por algo es, las cosas no se dicen en vano. Y después, algún otro recoveco de mí, dice que no es posible que algo así me controle. Que algo tan enfermizo me domine. Y sobre todo, tan sin querer. Como si no hubiese intentado enfermarme antes, como si no me hubiese repetido algo a mi misma para caer en otra cosa, para morir… pero de diferente manera.

No me molesta en absoluto ser egoísta, y que el que lea esto no entienda de qué hablo. Mejor, incluso que nadie entienda. Más razones para escribir. La dama incomprendida dentro de un mundo fugaz. Sí, se exagerar yo también. Nada, para que lo tengan en cuenta.

No hace mucho me preguntaba cómo hacer para darme cuenta de cuándo  luchar por algo. Más específicamente, cuándo dejar el margen, e incursionar en el terreno.
Supongo que es cuando sabes lo que querés. Cuando querés, cuando necesitas, que las cosas tomen otro rumbo. Y cuando tenés convicción de lo que sentís. ¿Será?
De cualquier forma, dividida otra vez. Termina una función, y empieza la otra. Acomódense. Que esto va a llevar tiempo.

                                                                                                                    -Bichu  

3 de noviembre de 2012

Cumpleaños... ¿Feliz?

Un año más de vida, un nuevo ritual simbólico en representación de la maduración. ¿Un “festejo de la existencia”?  Ponele.

Agotamiento, fingir felicidad, sonreír vanamente, comer como si fuera la última vez. ¿Me olvido de algo? Ah, claro… la parte en que todos esperan un festejo genial y que, por supuesto, se ajuste a SUS necesidades, y no a las de la persona en cuestión.

Los cumpleaños son lindos cuando son ajenos, así lo veo yo. No quiero organizar, no quiero ser anfitriona. Quiero hacer la mía y que nadie me joda. ¿Soy clara? Ahora, pasemos a la parte en que reflexiono acerca de por qué trato de complacer a todos. Ojalá fuese tan egoísta como digo ser. Ojalá pudiese sólo pensar en mí cuando tomo una decisión. Ojala fuese tan fácil herir los sentimientos de alguien en algo como esto… tan superficial, tan innecesario.  Cumpleaños sin estrés, no es cumpleaños.

Hoy me pasó algo lindo, a pesar de ser solitaria y de que me aburran las reuniones familiares, hoy me visitó alguien que quiero mucho. Que había olvidado lo mucho que extrañaba, y a quien me hizo muy bien ver. Que a pesar de todo, adoro… y jamás dejé de considerar mi amiga.
Entonces, no es todo malo en los cumpleaños: Los regalos son lindos, hay sorpresas que dan gusto, la gente que ves (aunque no siempre) están ahí porque te quieren, y los que querés que estén son los primeros en llegar. Quizás no es tan feo después de todo, aunque sostengo... Que me gustan más los ajenos. 

                                                                                                                      -Bichu 

29 de octubre de 2012

Resignación

Saber que no hay chance, y aún así pelear… Me gustaría poder decir que estoy en esa situación. Y en realidad, estoy entregada. Siempre lo estoy, a la espera, en una búsqueda pasiva que solo funciona a veces.

A veces resignamos cosas que no deberíamos. A veces no entendemos por completo el valor de ciertas cosas… ¿Con qué criterio uno elige por qué pelear, y por qué no? ¿Es preciso decir que a veces uno no es el que elige? ¿O será solo que queremos delegar la responsabilidad de nuestras decisiones? ¿Es realmente tan complicado?

Solemos hacer tantas preguntas, que abrumamos a las respuestas… y no quieren aparecer.

                                                                                                                          -Bichu

14 de octubre de 2012

Inicio

Yo no lo conocía, pero quería hacerlo. Él me alagaba, porque sabía que me ablandaba. Y sin tenernos, nos correspondíamos. No sabíamos nada el uno del otro, y aun así me proclamaba suya… y yo, lo sabía mío.
Un buen día, pronunció aquellas palabras que me debilitaron. Lo quise, y lo odie al mismo tiempo. Se me derritió el corazón, porque hacía mucho deseaba esas palabras. Pero lo detesté, por hacerme sentir tan vulnerable, tan expuesta, tan… querida.
Ese día iba a verlo. Hice todos los rituales que sabía, cada pequeño detalle fue un placer. Tan solo pensar en estar a su lado, me hacía temblar. Y entusiasmada por eso, emprendí camino.
Supe que era el momento, se sentía en el aire. Me besó, y lo correspondí… lo miré, y me sonrió. Sentí sus latidos, y saboree su aroma. Lo tuve con todos mis sentidos. Lo tuve para no dejarlo ir.
Me engatusaba, y lo sabía. Me acariciaba, me miraba con ojos de devoción. Y eso fue lo que siempre quise. Era inexplicable lo bien que se sentía ese silencio que se formaba entre nosotros, no era incómodo como es de suponer, era… sublime, casi de ritual.
Ego de Rockstar, y besos de romántico. ¿Cómo no quedar cautivada?
Y luego se esfumó, debí verlo venir… era tan obvio que lo dejé pasar.
Vio mis ojos brillar, y sintió mi corazón acelerar. Ojalá hubiese visto mí sangrar; me ahorraría así el mal pasar.

                                                                                                                                   -Bichu 

8 de octubre de 2012

Evolucionar

Respiro, pero no puedo sentir el aire entrar. Lloro, pero no siento el dolor salir. Aíslo mi corazón de mi sonrisa, para poder aparentar que nada me toca. Me abrazan, y no logro sentir el calor.

Últimamente la escritura paso a tener otra importancia en mi vida. Siempre escribí para mí, para que nadie más que yo lo leyera. Pero luego descubrí el placer, aunque superficial, de que alguien te lea. Y así fui evolucionando de diarios íntimos, a cuentos dramáticos, a cosas cotidianas, a la vida, y la más reciente evolución… a mí.
Supongo que siempre tuve esa veta en mí. El drama me sale naturalmente, y siempre dibujé mis sentimientos en mi mente, en el aire. Ahora es distinto, porque lo plasmo en escritos, palabras, que son legibles para alguien más que no sea yo.
En cierto punto siento que escribir de mí me hace vulnerable. Que me expone, y que en consecuencia, me debilita. Y mostrarlo, me aterroriza. 
Además, cuando escribo involucro a personas de mi vida. Si escribo sobre una persona… ¿es porque me importa? Es obvio que sí. Otra cosa más que queda expuesta. ¿No solo grito como me siento, sino quién lo provoca? Da miedo. Creo que lo que más miedo me da, es la necesidad de escribir. Es que me saca mis estrategias, y muestra quien soy.
Pero definitivamente lo peor, es que no sé si tengo miedo de mostrar quien soy, o tengo le miedo a cómo soy. 

                                                                                                                            -Bichu

4 de octubre de 2012

Inestabilidad

Honestamente, siempre me siento sola. Pero lo peor de sentirse tan sola, es saber que estoy rodeada de gente a la que se que le importo, y que permanentemente alejo  de mi, de mi sentir.
¿Es cierto que todos necesitamos secretos? ¿O es una excusa para creer que está bien tenerlos? De una forma u otra, todos los tenemos. Y a veces, para no estar en obligación de exponer estos secretos, echamos en cara que otras personas también los tienen.  Hacemos del ocultar ciertas cosas un “derecho”.
He aquí otra demostración de mi ser. Predico que somos unos mentirosos, pero no empiezo por esclarecer mis secretos. Siempre desde afuera, criticando, diciendo como deberían ser las cosas. Y nuevamente, dejar las cosas como están.
Es que soy de tantas formas, que en realidad no miento cuando digo que soy simple. Y menos miento cuando me doy cuenta de que en realidad, soy casi nada simple.  Soy más tirando a incomprensible.
Basta leer esto para darse cuenta de mi inestabilidad en estos tiempos. Basta decir que estoy sola para que alguien venga a decir que no lo estoy,  y poder alejarlo de nuevo. Basta saber que nunca voy a saber nada, para estar segura que quiero saber todo.

                                                                                                                          -Bichu

3 de octubre de 2012

Tan yo

Ahí estaba, sola. Con mis expectativas destrozadas. Y mucho camino por recorrer.
Decidí caminar. Solo así, si sentía la necesidad de llorar, no necesitaría esconderme. Estaba oscuro, era cerca de medianoche, y sabía que no iba a ver a nadie que intentase consolarme.
Caminar no me gustaba. Pero hoy, lo necesitaba. Tomé el camino que mas me gustaba, el que más me liberaba. Ese sendero por el cual ya había derramado lágrimas en situaciones parecidas.
Mi principal frustración de ese día era que no había podido decir lo que tenía tan atorado. Y estaba enojada, conmigo. Por ser quien soy, por ser esclava de mis silencios, por no evaluar como seria si yo fuese diferente, por ni siquiera pensar en que pudiese haber cosas que cambiar de mi. Enojada, decepcionada de que yo pudiese ser tan necia. Tan… yo.
Es increíble como teniendo tantas herramientas para expresarme, siempre me falta algo por decir.
Es decepcionante como sabiendo exactamente que quiero, termino obligándome a hacer lo contrario.
 Predicar hacer las cosas por placer, y terminar haciendo cosas por obligación. Eso, es contradicción. Eso, soy yo. 

                                                                                                                              -Bichu

10 de septiembre de 2012

Exposición

La exposición es un juego que incluye el miedo, y el control. Quien tiene el control, decide quien se expone, y hasta qué punto. Si uno tiene miedo, más fácil será que quede expuesto. Por eso hay que tener bien en claro las reglas, porque no es cualquier juego. No es de esos juegos en que gana uno solo, porque en esto, nadie gana.

Cuando uno elige hasta que punto exponerse, se llama jugar a lo seguro. Pero, ¿qué tal si uno eligiera exponerse de tal forma que dejara de ser seguro? De una manera en que cada recoveco de su ser quedara en vista de todos. Así, a disposición de cualquiera, para que cualquier ojo crítico opinase. 

A veces es necesario exponerse. Aun así, creo que uno debe regular hasta donde lo hace. Y lo que cada uno decida poner en vista de los demás, es decisión de esa persona. Por lo tanto, no es juzgable, ni reclamable. Es tan individual que se torna confuso. Porque cuando uno hace algo se pregunta: ¿Y si yo pude, por qué el otro no? Justamente, porque cada persona tiende a regularse de manera única.

La exposición puede ser una forma de manipulación. Quien sabe utilizarla, tiene garantizada la atención de los demás. 

                                                                                                                -Bichu

4 de septiembre de 2012

Siempre

¿Cuál es la finalidad de usar el término “siempre”?
Siempre significa: continuamenteconstantementeperpetuamenteeternamente, invariablemente. Igual, gramaticalmente puede variar de significado dependiendo de con qué palabra este acompañado. En fin, no voy a dar una lección de gramática. Sino que el debate que quiero plantear es la utilización del Siempre, o del Para siempre… quizás así se comprenda mejor.  

Lamentablemente, ésta expresión la utilizamos demasiado seguido. Por cultura, por costumbre, se convirtió en una expresión que, más que Siempre, es Hasta que dure.
Quizás sin darnos cuenta usamos esto tan seguido y sin dar nota a lo que realmente significa o refiere, que lo convertimos en algo cotidiano. Y así, le quitamos sentido, y valor a la palabra. Esta cultura poco a poco ve algo que solía ser tomado como una promesa, como algo de todos los días.

Cuenten sinceramente, aunque sea para sí mismos, cuantas veces le han dicho a alguien “Para siempre”. Parejas, amigos, incluso desconocidos… y hasta a nosotros mismos.

No digo que esté mal, cada uno le da la valoración que quiere. Pero es algo que me llama mucho la atención, y que vengo pensando desde hace un tiempo.

-Ese "Siempre" que se va diluyendo con el tiempo... (¿O es que ese siempre nunca existió?)-

                                                                                                                          -Bichu

27 de agosto de 2012

Intoxicada

Hoy puedo decir que estoy intoxicada. Que hay algo ajeno a mí que corre por mis venas, que invade mi cuerpo y controla mi mente. Peor aún, controla mi accionar. Hoy puedo decir que se me adormecen las reacciones, que me late fuerte el corazón. Hoy digo con toda seguridad que todo me da vueltas, y que no encuentro el sentido. Hoy quiero sentir: que puedo seguir.

Uno no se intoxica solo con sustancias. Uno se intoxica de mentiras, de dolor, de bronca, y de tristeza.

Y lo que es aún peor. La desintoxicación, no se logra con abstinencia. Al menos no en éste caso. Solo será posible dejar de sentirme así, si consigo verdad, amor, y felicidad.

Hasta entonces, todo eso correrá por mis venas, por mi mente. Controlando, censurando, rompiendo.

Entonces, ¿estoy diciendo que no hay forma de revertir esto? ¿Realmente mi cabeza quiere que crea eso? ¿Y por eso lo vuelca en mí?

Si fuese así, ¿Por qué siento que tengo otra opción? 

                                                                                                                           -Bichu

23 de agosto de 2012

Frustración

Escribir suele significar una liberación enorme. Es tomar todo lo que da vueltas en tu cabeza, todo lo que te atormenta y todo lo que disfrutas; y plasmarlo en palabras. Pero escribir también puede ser muy frustrante.

Cuando uno escribe busca comunicar, transmitir. Y busca hacerlo de determinada manera. Algunas veces no se encuentran las formas de expresar las cosas tal cual las queremos. Por momentos resulta beneficioso, pues terminamos viendo las cosas de otra manera. Pero la mayoría de las veces, nos deja un sabor amargo, y la sensación de no haber dejado en claro lo que deseábamos comunicar.
Esta sensación, ese gustito amargo, se llama FRUSTRACIÓN.

Por definición, “se trata de un sentimiento desagradable que se produce cuando las expectativas de una persona no se ven satisfechas al no poder conseguir lo pretendido.”

Cuando aplicamos esto a la escritura, nos referimos a una deficiencia de parte del escritor al no saber ordenar las palabras para decir lo deseado. 

La pregunta es, ¿Por qué pasa esto? Alguien que escribe, debería estar acostumbrado a manejarse con palabras, a tener conocimiento sobre cómo expresar sus pensamientos para que el lector, o lectores, comprendan lo que quiere decir. 
Aún así, con toda la experiencia, con toda la sabiduría, la frustración nos llega a todos. 

                                                                                                                         -Bichu

22 de agosto de 2012

Autodestrucción

La autodestrucción tanto física como emocional, es señal de disfuncionalidad. Cuando algo falla, queremos repararlo. Cuando algo falta, tratamos de llenar ese espacio. Cuando algo sale mal, necesitamos enmendarlo. Cuando sentimos que nada va bien, tratamos de taparlo.

Frecuentemente, teniendo tantas preguntas encontramos respuestas o soluciones temporales. Contraproducentes más que nada. Encontramos ese tipo de cosas que nos hacen sentir bien en el momento, esas cosas que hacen que te olvides de ciertas circunstancias. Pero nuevamente, solo son temporales. Son esos que la gente llama vicio, y que nosotros, llamamos salvación.

Inconscientemente todos sabemos que no resolvemos nada con esos vicios. Aún así, nos auto convencemos que quizás, más adelante lo hagan. Y mientras tanto, nos destruimos. Somos advertidos una y otra vez… y nuevamente, elegimos la autodestrucción. A veces no queremos ver el daño que nos hacemos, y otras, aunque lo veamos, no hacemos nada al respecto.

Algo es seguro, uno considera las cosas fáciles cuando las ve desde afuera. Suelen ser tan claras como el agua. Nadie sabe que es hasta que entras en ese lago, que todo se contamina de negro. 

                                                                                                              -Bichu

14 de agosto de 2012

Autoestima


La autoestima es algo que se construye día a día. Algo que personalmente considero muy importante para una persona. La confianza en sí mismo;  sentirse seguro de cómo uno es, por dentro y por fuera.
 Es como de esas cosas sin las cuales, algunos objetivos se hacen imposibles de encarar. Es un ingrediente fundamental en la ecuación de la vida.

Hasta la más pequeña cosa puede destruir por completo la autoestima de una persona. Una pared que ha sido relativamente cuidada puede ser derrumbada por completo con un solo golpe.
En este tema se me hace imposible no recurrir a mí como base de ejemplos: Solía no tener nada de autoestima, pero poco a poco comencé a necesitarla. No necesité recurrir a nadie que endulzara mis oídos con dulces halagos o mentiras superficiales que alegraran mis días. El amor a mí, apareció solo, sin necesidad de terceros. Supongo que es por eso que los halagos suelen darme igual…a menos que se refieran a mis producciones artísticas. Aún así, por más autoestima que tenga, que se refieran a mi cuerpo de manera insultante me afecta  horriblemente. Es que particularmente en mí, contra los estereotipos de la sociedad mi autoestima no tiene defensa alguna.

Creo que es deprimente que haya tantas personas que no posean autoestima. ¡Cuidado! No vaya a confundir autoestima con soberbia, dice una canción sabia.
A veces pienso que la autoestima se relaciona con la debilidad. No sé qué tan acertada será mi suposición, pero quien tiene baja autoestima siempre me ha parecido débil. En cambio quien se muestra seguro de sí mismo me transmite fortaleza. Puede que solo sea sensaciones, o que sean realidad. De todas formas la realidad no es absoluta. Es más fácil analizarla subjetivamente… se deja lugar a más posibilidades, y se incluye a más personas de esa manera.

Con el fin de no desviarme del tema, tendré qué dejar de escribir. Solo voy a dejar la frase con la que empezó todo esto, la frase que vino a mi cabeza y que me hizo desear escribir sobre esto.

-Con tanto bombardeo, no hay autoestima que aguante.-

                                                                                                                    -Bichu

12 de agosto de 2012

Retirada

Siento que no la estoy peleando. Como si hubiese mucho más que yo podría hacer. Cosas que decir, que quizás salvarían la situación. Mientras trato de decidir cómo actuar, mi corazón está alerta. O quizás este paralizado por el temor. O quién te dice, bombeando con todas sus fuerzas, alterado por mi temblor.

¿Qué voy a hacer? No lo sé. Creo que dejaré que las cosas salgan como tienen que salir. Supongo que de eso se trata la vida… de no saber qué es lo que viene. Mi intuición es la que me guía, y no sé actuar diferente. Me rigen sus mandamientos, y por ahora me dicen que deje las cosas como están.

¿Cómo es que uno se da cuenta cuando actuar, y cuando dar un paso al costado?

A veces una retirada indica miedo. Y otras, madurez. 

                                                                                                                         -Bichu

9 de agosto de 2012

Transparencia

¿Existe la transparencia en una persona? ¿Es posible ver que le pasa, o quien realmente es? Hasta hace poco creía que sí. Y hoy, una duda se plantó.
Pensé conocer todo de él, pero me equivoqué... y mucho. Hice mal al suponer que todo lo que veía e intuía era todo lo que había. Supongo que fue ingenuo de mi parte, sabiendo que ni siquiera yo revelo todo de mí.

Aún después de descubrir esto, sigo pensando que las personas tienen cierta transparencia, y que es posible deducir que sucede en sus mentes. Supongo que depende de la persona, como todo. Cada día me veo más sorprendida por la complejidad de la mente humana, y por los recovecos del corazón. Pero eso es tema para otro día...

                                                                                                                           -Bichu

8 de agosto de 2012

Determinación

Yo sé lo que quiero, cuándo lo quiero, y cómo conseguirlo.
Creo que siempre fui una persona determinada, es solo que no siempre supe qué era lo que quería. Últimamente eso cambio rotundamente. Y se siente genial, tener objetivos te empuja a esforzarte. A forjar tu propio destino.
Soportar las cosas de una forma estoica también denota determinación. Significa que estoy determinada a sobrepasar todo lo que se interponga en mi camino para lograr mis metas.
No sé si creo en la suerte, honestamente pienso que suerte se le desea a los que dependen de ella. No me gusta depender de nada excepto de mí. Soy consciente que siempre van a existir factores externos que afecten mi ruta, pero no significa que me resigne a ellos.
No sé en quien lograré convertirme, pero sé perfectamente cómo quiero ser… y por ende, como no quiero ser.  Puede que no logre ser de las mejores, y espero no ser de las peores. Solo sé que cuando sea grande no quiero ser como nadie más. Quiero ser como yo.

                                                                                                                     -Bichu 

7 de agosto de 2012

Extrañando el reflector

Dicen que  la vida es una obra de teatro que no permite ensayos. No me molestaba en lo absoluto no tener ensayos, pero algo que realmente no soportaba era no tener público. Estar solo arriba de un escenario es revelador a nivel personal. Pero todo tiene sus tiempos, y todo actor necesita público en algún momento. Los ojos sobre nosotros son el combustible, la total atención se vuelve parte de nuestro ser, y los aplausos se convierten en nuestro alimento.

Subirse a un escenario es exponerse. Demostrar que se está listo para ser juzgado por cualquier espectador; porque uno no elige quien te va a ver; sino que elegís que todos puedan verte.
Estar ahí arriba es una de las cosas que me llena el alma. Porque no importa quién seas, ni tu personalidad, ni nada. Actuar es tener la posibilidad de ser quien quieras ser; de ser todo lo que no sos. Todo lo que te gustaría, y todo lo que jamás serías.

Suele ser un escape genial: Sos otra persona, tus problemas no existen, las personas que conoces desaparecen, y así también tus penas. La vida es más fácil arriba de un escenario. Lo único que hay que hacer para salir de una situación, es bajarse. 

                                                                                                                          -Bichu

Magia

Ya he dicho que este blog no tiene un formato en particular. Y como realmente solo sentí la necesidad de escribir, eso haré.

Acabo de leer 3 cuentos, relatos, historias... 3 situaciones escritas por un joven al que solía conocer. Pero el autor y su historia no vienen al caso, tampoco sus escritos realmente. Lo que me trajo aquí fue lo que sus palabras me hicieron sentir. Lo que recorrió mi cuerpo mientras leía cada una de esas oraciones. La magia que sintió mi ser al leer los pensamientos del personaje. 
No exageraré, he leído mejores. Pero al terminar, una pregunta invadió mi mente: ¿Así se sentirá la gente cuando lee lo que escribo?. Es algo que siempre quise saber. ¿Qué provoco en las personas? ¿Los conmoverán mis palabras? ¿ Sentirán lo que yo mientras las escribo?. Supongo que solo puedo responderme como lectora, dejando de lado cómo siento cuando escribo... Siendo así, no todos los escritos conmueven, transmiten, o identifican al lector. Pero siempre comunican. Para bien o para mal, acertadamente o no... comunican.

                                                                                                                      -Bichu

5 de agosto de 2012

Adaptabilidad

Me considero adaptable. Puede ser confundido por las personas de mente cerrada por falsedad, pero no lo es. Me adapto a la energía de la persona que tenga a mi lado en el momento.
¿Lo considero una virtud? Por supuesto. Supongo que podría ser considerado un defecto si cambiara mis valores de acuerdo de con quién esté. No es el caso, es mi energía, mi humor, entre otras cosas es lo que cambia, lo que se adapta.
Las personas más adaptables son consideradas más útiles, ya que son más versátiles y podemos atravesar diferentes situaciones que requieren diferentes reacciones; sin necesidad de precisar alguna preparación o aviso. Así que sí, reafirmo que es una virtud.

                                                                                                                 -Bichu

29 de julio de 2012

Futuro

El futuro es algo que, paradójicamente, siempre tenemos muy presente.
Algunas personas centran su vida entera en lo que será en algún momento, descuidando así lo maravilloso del día a día. Supongo que cuando el presente no es como nos gustaría, es más placentero centrarnos en algo que desearíamos que pase en un futuro. Y así es como nos olvidamos de que siempre hay forma de hacer el presente mejor.

Personalmente siempre me enfoqué más en el pasado que en el presente. Fue cuando aprendí a dejar de preocuparme por lo que había hecho, que comencé a pensar en que deseaba hacer. Aunque luego de esto, nuevos problemas aparecieron: empecé a pensar demasiado en mis acciones, ya que repercutirían en mi futuro,  y por lo tanto… volví a pensar en el futuro antes que el presente.
¿Será que todos los tiempos están ligados? ¿Sera por eso que pensamos en qué hemos hecho para llegar al lugar en donde estamos, y como saldremos de allí? Supongo que bajo ese punto de vista los tiempos no pueden pensarse por separado, ya que son una cadena. Cada eslabón contribuye a continuar la unión. Cada acción repercute en un tiempo que le sigue.
En la búsqueda de un futuro puede ser esencial la presencia del presente. En el análisis del presente siempre estará el pasado. Y en el recuerdo del pasado saldrá a la luz el accionar del presente para mejorar el futuro.  

Vivir, resume todo tiempo. Por eso, prefiero dejar de pensar… y actuar. 

                                                                                                                      -Bichu

28 de julio de 2012

Pasión

De pronto me encontré frente a él, hacía solo un instante hablábamos, y ahora nuestras miradas detonaban pasión, nuestras respiraciones se amalgamaban. Entrelazaba sus manos con las mías, y me atraía hacia  su cuerpo. Sus labios recorriendo mi cuello eran la gloria, y su aroma me embriagaba completamente.
La combinación del deseo, mezclado con los efectos el alcohol eran implacables. Lo deseaba, tanto como él a mí. Me sentía sucumbir a sus encantos, me veía ceder, y moría por  lanzarme hacia sus carnosos labios, que me propinaban esos besos cálidos y húmedos.
El calor nos empujaba a más, y la piel nos lo rogaba.
Sus manos se deslizaron bajo mi blusa, recorriendo mi cintura, dulce y pasionalmente. Su sed de mí me inundaba, y me incitaba. Entrelacé mis manos por detrás de su cuello, acariciando su cabello enrulado; mientras el besaba cada centímetro de mi cuello.
La razón me gritaba que parara, pero el deseo me empujaba cada vez más.
 Cada vez que lograba poner mis pensamientos en orden, y alejarme de él; volvía a encontrar sus labios pegados a los míos, sus manos deliciosamente acariciando mi espalda, y esos ojos invitantes adorándome.
Su corazón latía fuerte, se aceleraba cada vez que yo le dedicaba una mirada. Sus labios se fruncían cada vez que los apartaba de mí, rogándome que los besara nuevamente.

No sé cómo, pero paré. No podía seguir, mi razón me lo ordenaba. Besé sus labios suavemente, y con una mano en su pecho lo aparté de mí.
Supe cuando me dedicó esa mirada fogosa, que no pasaría mucho hasta que lo volviera a ver. 

                                                                                                                               -Bichu

27 de julio de 2012

No volver

Es tu opinión, no mi realidad. No me importa la opinión de los demás, y mis errores siempre fueron míos. Me hice cargo, aun hoy lo hago.  Y así como son míos, no los comparto, porque de esa forma no doy lugar a opiniones ni reproches.
De todo se aprende, pero se prende mejor si se pasa uno mismo. Por eso de nada sirve que te adviertan las cosas, si al fin y al cabo, en algún momento las tendrás que pasar..

Seguir adelante. Pero poder mirar atrás, anhelar, pero no volver.  

                                                                                                                        -Bichu

23 de julio de 2012

Explosión

En algún momento la bomba iba a explotar. Me alegro no haber sido yo la que prendiera la mecha. Agradezco, sin embargo, que sucediera. Las cosas se acumulan, y que la armonía sea cómoda no es excusa para dejar que las cosas funcionen mal.
Por supuesto que me duele, se me incendia el corazón. Pero a veces es mejor cortar por lo sano. A veces no alcanza con la intención. Valen más los hechos que las palabras desde donde yo lo veo.
No estoy en posición de decir que di todo, porque no suelo hacerlo. Pero sí puedo decir que cuando di, di lo mejor. Por esto mismo, creo que lo que se plantea en esta explosión, es correcto, y justo para quien lo plantea. Mucho más, visto y considerando las actitudes de una parcialidad de la agrupación.
El tiempo y las opiniones dirán como sigue esto, honestamente, cada vez me importa menos.

                                                                                                                           -Bichu

11 de julio de 2012

Desilusión

Me dijo que era normal desilusionarse a esa edad. Pero lo mío no era desilusión, porque para desilusionarse primero hay que tener una ilusión. Y nunca fue mi caso, simplemente estaba dejándome llevar.  Como dijo el gran Charly: Yo tengo el vicio de dejarme llevar y poner mi cabeza en Marte... Pero esa canción habla de amor, y nuevamente, no es el caso.
A pesar de no tener una ilusión la situación me golpeó de una forma que jamás esperé. Pensé que no quería nada de esa persona, pero supongo que esperaba algo de sentido común. O no estaría es esa situación, sintiendo eso que sentía.
La acumulación de enojo era tal, que se convertía en dolor; en angustia.
Claro que recurrí a la persona que más quería en ese momento, esa persona que se había visto tan dolida por mis acciones. Cuando acudí a él, reforcé mi pensamiento de que él era mucho mejor persona de lo que yo fui. No le importó lo mucho que había sufrido gracias a mis decisiones. Me ayudó, y estuvo cuando lo necesité. Esos fueron los momentos claves, esos momentos en que estuve segura de que era él, él era de los que debía mantener cerca. Que debía encabezar esa lista de personas que merecían estar en mi vida.

                                                                                                                                    -Bichu

6 de julio de 2012

Je Suis

Soy de esas que creen que si no le pones el pecho a las balas, la vida te pasa por arriba. A veces, aunque le pongas el pecho, te pasa por arriba igual, pero en ese caso, al menos vas a tener la conciencia limpia de que la peleaste.
Soy de esas que creen que quien prefiere la mentira antes que la verdad, es débil.
Soy de esas que no se arrepienten. Porque por algo hacemos las cosas, cuando elegimos voluntariamente nadie nos obliga, es todo nuestra responsabilidad. Yo no me arrepiento de nada, porque sería arrepentirme de vivir.
Soy de esas que no soporta la debilidad. Ni en mí, ni en los demás. La cosas de la vida no son excusa para no levantarse cuando te caes.
Soy de las que sostienen que el amor, si no es correspondido, no es amor. 
Soy de esas que creen que el peor sentimiento que puede tener una persona es lastima por sí mismo.
Soy de esas que creen que la libertad es irreemplazable, ser libre no es estar solo, ni hacer cualquier cosa. Ser libre es estar feliz con uno mismo, es hacer las cosas porque te llenan el alma, es ser vos.
Soy de esas que creen que la honestidad es la ley primera, que no hay peor cosa que mentirse a uno mismo, y que la verdad lastima solo al principio.
Y así como soy todo eso, soy mil cosas más. Me llevaría días poder escribir mi personalidad entera. Además de que jamás revelaría todo de mi, ni siquiera a mi misma; porque sorprenderse también es parte de la vida.

~Jamais on ne me dira que la course aux étoiles; ça n'est pas pour moi~

                                                                                                                           -Bichu




29 de junio de 2012

Errores

Un error es un dicho o una acción desacertada. La inexactitud también puede ser considerada un error. Matemáticamente hablando, un error, significaría la invalidez de todo lo hecho anteriormente. Y eso, eso asusta.
Afortunadamente, en la “vida real” hay pocos errores que se pueden cometer que arruinarían absolutamente todo lo demás. Pero cuando los cometes, pueden ser lo peor que jamás te halla pasado.
Hay muchos tipos de errores, pero me han dicho que la mayoría son sin intención previa. Supongo que suena lógico; alguien comienza una acción, o una situación, pensando que acabara bien… y luego ésta no termina como lo esperado. Haciendo de la misma un error.
Personalmente creo que los errores que cometí en mi corta vida, no son tan significantes; sino que pueden ser considerados hasta “normales”. 
El punto es que cuando cometemos un error esperamos tener una segunda oportunidad. Merecida o no, creemos fuertemente que lograremos corregir ese error.
Me atrevo a decir que ciertos “errores” son, más bien, circunstancias. Cosas, que deben pasar para que luego, logremos objetivos posteriores. Bajo este punto de vista, los errores, no son errores. Sino… la vida.
Esto me lleva a una conclusión simple. Y es que… algunos errores son deliciosos.

                                                                                                                        -Bichu

28 de junio de 2012

Equilibrio

El amor vuelve a la gente estúpida. Hace que se encierren en un sentimiento. Hacen de la otra persona su mundo, cuando en realidad es mentira. Todo. Jamás podrías tener solo un sentimiento, jamás una persona podría ser “tu mundo”, menosprecias a cada persona que te rodea, lentamente te quedas solo, hasta que lo único que tienes es a tu amor. Rogando y esperando que sea suficiente; hasta que un día, deja de serlo. Y vuelves  a cero, como si fueses un niño en jardín de infantes, solo. Completamente solo esperando a volver a encontrar un sentimiento que temporalmente “llene” tu vida. Para luego descubrir que dejaste atrás  a muchas personas que estuvieron ahí desde antes, y te dieron muchos más sentimientos; pero no. Siempre se elige al amor. Jamás se elige a uno mismo, ni a la familia, ni siquiera a la amistad. Siempre el amor triunfa.
Por eso hay tantos corazones rotos. Porque la gente no sabe equilibrar sus sentimientos
                                                                                                                                     -Bichu

27 de junio de 2012

Desafío

Jamás supe enfrentarme a mi misma. Supongo que es más fácil huir. De todas formas a nadie le interesa si soy fiel a mi misma o no. No logro poner mis pensamientos en orden. Nada bueno puede salir de una situación así...
¿Qué gano poniendo mis ganas en algo que quizás nunca florezca? ¿Sera una causalidad mas de la vida?
 “Cada  uno hace su propio destino” dicen. ¿Cómo se empieza a escribir sin lápiz ni papel?
¿Qué decir cuando no tengo excusa alguna? ¿Qué se hace cuando se siente que no existe futuro?
Y es que a cada paso aparece un miedo nuevo, otro desafío, otro sendero.
                                                                                                                         -Bichu

23 de junio de 2012

Presión

Creo que llega un momento en que una persona debe ser egoísta. No se puede complacer a todos.
Realmente pensé que mi cabeza tenia eso en claro, pero supongo que mi corazón lo traiciono. Es difícil complacer a personas a las que se quiere, pero seguimos intentándolo continuamente... por qué? Por qué ponemos nuestras fuerzas en las esperanzas de otros? Por qué insistimos? Si al fin y al cabo, alguien terminara insatisfecho. Muy probablemente nosotros mismos.
Cada vez que se me presentan esas situaciones, intento, desde lo mas profundo de mi ser... ser egoísta.
Supongo que es de esas decisiones que nunca se terminan de tomar.
                                                                                                                                 -Bichu

22 de junio de 2012

Intuición


Siento fuertemente que la decisión que tome fue la acertada. Creo que mi intuición es lo suficientemente confiable como para tomar decisiones basadas en ella. Siempre lo hice, y no me arrepiento.
No me gustaría cambiar lo que tengo ahora, el resultado de esa decisión; por algo que podría ser terriblemente efímero. Algo que en algún momento, queriendo o no… sabotearía.
Me conozco demasiado como para no saber cómo reaccionaría, y lo conozco a él. Muchísimo, y gracias a eso, también deduzco como actuaría.
Las cosas son mejores así.
                                                                                                                           -Bichu 


Arrepentimiento

Intentaba escapar de todo, de todos, pero a nadie parecía importarle.. todos se corrían de mi camino y me dejaban escapar. Escapar y esconderme de todo aquello que no salía como yo quería. Hasta que tu te apareciste.
Fuiste el obstáculo que me hizo volver a la realidad, volver a sentir dolor, miedo y hasta arrepentimiento. Pero yo no quería nada de eso, así que solo te aparte y seguí. Me encerré en mi misma y no escuché a nadie. Nunca quise hacerlo.
Sentía que todos me abandonaban, y así era, pero no me había dado cuenta de que era por mi forma de actuar.
Pero tu siempre fuiste diferente, no importaba cuanto trataba de alejarte, siempre sabias donde encontrarme y como hacerme sonreír. Llegue a decirte cosas horribles, y nunca entendí porque me perdonabas.. Yo no lo haría.
Pero ahora lo entendía. Era amor, solo eso. Amor.
Toda mi vida me rehusé a sentir tal cosa, ya que los que decían amarme nunca lo hicieron en verdad y no deseaba pasar por lo mismo. Pero como lo he dicho antes, tu eres distinto, distinto en todo sentido posible y aunque me costaba admitirlo, eso era algo que me gustaba de ti.
Sin embargo, te alejé, porque creí que solo así podría ser feliz. Pero me equivoque. Como jamás me había equivocado.
Y al descubrir que tan desacertada estaba... volví.
Supongo que ahora es demasiado tarde para pedir perdón. Tampoco creo que lo merezca de todas formas.

Solo quiero decirte que realmente espero que tengas todo lo que no te supe dar.


Continuando con el propósito del Blog, dejo esto que escribí hace un tiempo, para que esta red infinita lo esparza..


                                                                                                          -Bichu

21 de junio de 2012

Incondicionalidad

Amistad es igual a incondicionalidad? Yo creo que si, como así también creo que la amistad tiene etapas. Y por sobretodo creo, que no se puede forzar una situación, menos un sentimiento. 
Entonces, si tengo esto tan en claro... ¿que es lo que me retiene de tomar una decisión? 
Por no caer en hablar generalizando, dejaré de hablar. Solo para no tener que hablar de mi.
                                                                                                                                   -Bichu

20 de junio de 2012

Conversaciones Masculinas

Esa noche me senté en mi cama a leer; cosa que se me hizo imposible al comenzar a escuchar la conversación que mi hermano y sus amigos estaban entablando en la habitación conjunta.
Siempre quise saber de que hablaban los hombres cuando se encontraban solos… sin mujeres alrededor.
Al principio me encontré sorprendida; pues uno de ellos platicaba acerca de mudarse con su pareja para constituir una relación aun más seria. Fue una grata sorpresa ya que imagine que sus conversaciones serian más vanas e incluso superficiales.
Mi sorpresa se disipó pronto ya que del tema amoroso, y hasta tierno; pasaron a hablar de lo que supuse hablarían toda la noche: SEXO. Pornografía más específicamente. Hablaban de un video sobre una mujer que tenía perforaciones bastante elaboradas en sus “partes íntimas”.
Luego de un tiempo analizando las posibilidades y consecuencias de las perforaciones de esa mujer, pasaron a un tema un tanto más desagradable. Comenzaron a hablar de muertes trágicas, causadas por accidentes remotos y poco probables. Tripas, sangre y todo tipo de secreciones fueron el tema por largos minutos.
No sé que me resultaba más intrigante; si así era como yo me escuchaba hablando con mis amigas, o si esos temas eran realmente de lo único que hablaran. Es decir, yo no escuchaba permanentemente sus charlas, con lo cual no podría saber si siempre los temas que tocaban eran tan superfluos.
Me sentía fuera de lugar, incluso sabiendo que ellos no podían verme, ni siquiera imaginar que yo estuviese escuchando cada palabra que decían.
Luego de pensar que la charla había finalizado por completo; tomaron una guitarra y comenzaron a tararear viejas canciones de rock. No era muy agradable, ya que la guitarra estaba bastante desafinada… y también así sus voces.
Asumí que después de decir repetidamente que se irían a “disfrutar la noche”, finalmente lo harían. Y así lo hicieron. Al bajar por la escalera pasaron por mi puerta, y uno de ellos me saludo. Tal como lo había prometido…

La casa quedo en silencio, y después de horas de desear que se fueran… me hubiese gustado que se quedaran un poco más.

                                                                                                                       -Bichu

Develar

Siempre me pareció más fácil escribir ficción que plasmar mi vida en palabras. Supongo que porque es mas fácil decir cosas malas de alguien que no existe, que decirlas de uno mimo.
Aun así, y teniendo la edad que tengo, eh aprendido a detectar mis defectos. Pero todavía estoy mas que lejos de corregirlos.
Este Blog fue titulado Sol sin Primavera; por razones que no voy a develar, pues me parece irrelevante (Además de encantarme dejar personas con intriga).
Tampoco tengo un contenido estipulado de lo que pueda ir en este Blog, lo iré sobrellevando con el pasar del tiempo. No tengo intención de que nadie lea lo que escribo, pero estoy segura que, al menos una persona, lo hará.
                                                                                                                           -Bichu :)