Decidí caminar. Solo así, si sentía la necesidad de llorar,
no necesitaría esconderme. Estaba oscuro, era cerca de medianoche, y sabía que
no iba a ver a nadie que intentase consolarme.
Caminar no me gustaba. Pero hoy, lo necesitaba. Tomé el
camino que mas me gustaba, el que más me liberaba. Ese sendero por el cual ya había
derramado lágrimas en situaciones parecidas.
Mi principal frustración de ese día era que no había podido
decir lo que tenía tan atorado. Y estaba enojada, conmigo. Por ser quien soy,
por ser esclava de mis silencios, por no evaluar como seria si yo fuese
diferente, por ni siquiera pensar en que pudiese haber cosas que cambiar de mi.
Enojada, decepcionada de que yo pudiese ser tan necia. Tan… yo.
Es increíble como teniendo tantas herramientas para
expresarme, siempre me falta algo por decir.
Es decepcionante como sabiendo exactamente que quiero,
termino obligándome a hacer lo contrario.
Predicar hacer las
cosas por placer, y terminar haciendo cosas por obligación. Eso, es contradicción.
Eso, soy yo.
-Bichu
No hay comentarios:
Publicar un comentario