Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

29 de enero de 2013

Repetición


A veces siento que tengo actitudes repetitivas, que estoy en un círculo vicioso. Del que entro y salgo, una y otra vez. Del que por un lado estoy harta, y por el otro… no conozco otra forma de actuar. Y por lo tanto no sé cómo salir, debe ser consecuencia de que no se cómo entré.

Tal vez las cosas se desenvuelven así porque es lo que permito.  Porque es lo que transmito. Quizás hasta en un punto es que lo que espero.

Permanentemente me saboteo, cuando veo algo bueno… me lo arruino.  Creo que lo peor es no saber si es realmente mi comportamiento lo que desencadena que todos actúen así, tan horriblemente. O si es en efecto culpa de los demás. ¿Qué me pasa?

Lo más frustrante es que esta vez realmente esperaba algo más. Algo diferente, algo constante. No algo perfecto, al contrario, algo hermosamente imperfecto.

Se ve que es como dicen. Si se quieren resultados diferentes, hay que actuar diferente. 

                                                                                                                          -Bichu

15 de enero de 2013

¿Destino?

Me duele el espacio entre el estómago y el corazón. Me arde el dolor, se me apaga el deseo. Ahogada en silencio. Empapada de frustración.

No sé si creo en el destino. En realidad nunca me lo plantee. Me gusta que las cosas se den solas, y forzar situaciones se me hace difícil… antinatural incluso. A veces planear algo demasiado crea expectativas, y seamos sinceros, las expectativas suelen ser demasiado altas para la realidad. Planear lleva a crear una imagen fija en la imaginación. No existe lo fijo en la vida. Todo se modifica, todo cambia… ¿por qué un plan sería diferente?  Y, ¿por qué seguimos empeñados en crear ilusiones?

Sigo sin poder aclarar esta idea del “destino” en mi cabeza. ¿”Está todo escrito”, como dicen algunos? Creo que eso es lo que más dudas me crea. Personalmente creo (que todo esto es una locura) que nada está “escrito”, planeado, que no hay camino marcado.

Al contrario creo que cada uno crea su propio camino, su destino.

Desdiciendo todo, en momentos como éste siento que quizás no tiene que ser. 

                                                                                                                           -Bichu

6 de enero de 2013

Sanar

<Felicidad, shock, recuerdos, tristeza, dolor… sanar.> Primero sentí alegría, y después entré un poco en shock. Después cayeron algunos recuerdos, un poco de tristeza y bastante dolor. Y después de llorar, después de acordarme como son las cosas… caí en la cuenta que quiero sanarlo. Y así, quizás pueda sanar yo.

Pasaron muchas cosas. Las calle todas y cada una de ellas.
Presencié muchas peleas. Y más que nada me siento cobarde, porque no participe de ninguna de ellas. Solo miré, observé cómo se hacían agujeros en  los corazones… mientras me helaban el mío. Mientras YO me frisaba el mío.

¿Será algo de familia? No lo creo, cada uno forja sus propias costumbres… sé que yo lo hice. ¿Basada en qué? ¿En buscar una salida? ¿Una distracción? ¿Así es cómo se siente? ¿Empezar a huir… es esto, soy yo?

Pedir ayuda, fue, es y será siempre el mejor paso a dar. Para sanar, primero hay que querer. Reconocer, y saber que hay que cambiar de rumbo.
Voy a tener que ser muy fuerte, voy a tener que llorar más. Porque esta vez no se trata de mí, es más importante aún. Voy a tener que sacar todo, quizás así realmente pueda ayudar. Si no, sé que voy a terminar igual. Con el corazón en remojo, aguado, y lleno de penas.

Este sí que va a ser “año nuevo, vida nueva”. Este sí que va a ser un año para aprender. 

                                                                                                                    -Bichu

1 de enero de 2013

Otros labios

Me habías prometido el mundo; pero al llegar la hora, no me diste ni la mano. Se esfumaron nuestros planes, tanto hablar  fue en vano. Endulzarse los oídos no es siempre efectivo, para completar el proceso se debe cumplir lo prometido.

No digo que justifique, y quizás no debí. Pero antes de probar los tuyos, de otros labios bebí.

Debo admitir que se sintió muy bien, quizás fue la dulce espera con él, o la decepción de esperarte a ti. De cualquier modo, no me arrepiento. Lo único que espero, es que estés de acuerdo.

Jamás me había pasado, sentirme una traición. Menos aún, no sentirme ni un poco culpable.

Sé que todavía queda un largo camino, quizás este con él, quizás este con vos. Ahora sólo sé que ese beso fue mi salvación. El dolor que me provocaste, él con un beso lo quitó.

Presiento que no es el hombre para mí, pero un par de cosas debería enseñarte; desde como endulzarme, hasta como besarme.

Todo esto siempre será un arte, ¿borrón y cuenta nueva, mi amor?

                                                                                                                              -Bichu