Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

28 de marzo de 2013

Indescriptible

Siempre me pareció extremadamente difícil contestar ciertas preguntas, tales como: ¿Quién sos? ¿Qué te define? ¿Podrías describirte en una sola palabra?

 Toda la vida busque en mi cabeza adjetivos que lograran definir quién soy. Y aunque la mayoría de las veces encontraba al menos una palabra que definiera alguna virtud o defecto que poseo, no lograba encontrar una palabra que me definiera en mi totalidad.

¿Los cientos de adjetivos presentados en el diccionario? Insuficientes.
Porque aunque me pasara horas y horas describiéndome, siempre algo quedaría afuera. No sería capaz de cubrir cada aspecto de mi personalidad. Y así pasa con todas las personas.

No sólo por encontrar y encasillar dichos defectos y virtudes, sino porque una persona no es adjetivos solamente. Los recovecos del corazón, y los laberintos de la mente son en su mayoría indescifrables. Y por lo tanto, indefinibles. Y así, totalmente fascinantes.

¿Puedo describirme en una palabra? Sí, soy INDESCRIPTIBLE. 

                                                                                                                         -Bichu

27 de marzo de 2013

Caminos a recorrer

Creo que siempre se puede estar mejor. Siempre se puede buscar más de lo que se tiene.  Y en algún punto, de eso se trata. De buscar algo para que el camino sea más ameno, más significativo.

Se plantea un objetivo. Y se lo persigue, por un camino, que contribuya a alcanzar ese fin.

Ese camino seguramente no sea la única opción, pero elegimos. Por comodidad, por expectativas, por lo que sea. Y en ese camino, encontraremos obstáculos, y si somos lo suficientemente fuertes, ingeniosos, perseverantes, y ambiciosos; seguramente los pasemos… no sin ganar un par de rasguños. Esos rasguños se convierten en cicatrices: nos recuerdan donde hemos estado, con quién, y bajo qué circunstancias.  

Y cuando llegas, te das cuenta que es el final. Que lograste lo que pretendías. Y mirás el camino que recorriste… y si no hay nada en ese camino, ¿qué aprendiste?

¿Entonces es más ganador el que aprende por el camino y quizás no llegue, o el que llega a su destino sin ningún aprendizaje? Creo que ambos, en diferentes formas claro: Sin llegar a destino, y con tanto aprendizaje intentar de nuevo será más enriquecedor. Y habiendo llegado, conquistado el objetivo principal, se podrá aprender de los desafíos que eso presente.

Creo que es una de esas situaciones en las que no se cuenta ningún resultado como un fracaso. Nunca es un fracaso si te enseñó algo.

Y a veces, solo a veces, el camino a recorrer es más importante que el objetivo a donde se quiere llegar… 

                                                                                                                             -Bichu

19 de marzo de 2013

Esperar

Por ahí pasa que sentimos que esperamos algo. Pasamos la vida esperando, se nos pasa la vida esperando.

Esperamos que las cosas mejoren. Esperamos que alguien vuelva a nosotros. Esperamos que salga todo bien. Esperamos al día siguiente para decir lo que sentimos, a veces meses, a veces años… a veces demasiado. Esperamos que salga el sol para salir de casa. Esperamos que alguien nos diga cómo actuar, para no hacer caso. Esperamos que alguien  se vaya, para poder respirar tranquilos. A veces se espera tanto tiempo algo, que cuando llega, ya no es necesario. O de alguna forma, se espera tanto, tanto por algo… que cuando llega, decepciona.

En cuanto a mí, solo espero…Creo que lo peor de todo es no saber qué estoy esperando. ¿Una persona? ¿Necesito realmente de alguien más para pasearme por la vida? Lamentablemente nadie es indispensable. Bah, afortunadamente en realidad.

 Entonces no es que necesite  alguien, o que lo esté esperando… podría decirse que simplemente estoy expectante, ansiosa por cambios. Quizás conseguiría mejores resultados si dejara de esperar y actuara en causa a las consecuencias que espero.

En definitiva, te cansás de esperar. Y a veces, ahí es cuando llegan las mejores cosas.

                                                                                                                               -Bichu

12 de marzo de 2013

Barrera

Mi problema no es que no tenga corazón; es que éste está incompleto. Por eso nunca podrá romperse. ¿Cómo rompes algo que jamás estuvo sano?

Ahora, sí tengo sentimientos, a veces pienso que son incluso más intensos de lo que muchos lograrían entender. Mi impedimento con los sentimientos provienen de demostrarlos. Y no es que no quiera, simplemente no me lo permito, no está en mí. Soy mi propia barrera, lo único que me limita soy yo. He aprendido a aceptarlo, no porque no crea posible que sea de otra forma, si no porque no lo deseo… supongo que es comodidad. Al fin y al cabo, siempre fui una cobarde en asuntos del corazón. Por eso no puedo negarlo cuando es usado como insulto hacia mí, es la simple verdad. Fui, soy-y con suerte no seré- una cobarde toda la vida.

¿De qué depende mi  barrera? ¿Qué se necesita para derribarla? Conociéndome, algo que me lastime mucho. Un golpe de esos que son imposibles de olvidar, de esos que duelen hasta cuando dormís, de esos que jamás le contas a nadie. Un dolor tan fuerte, que me haga odiarme, odiarme hasta el hartazgo, y querer ser alguien más. O, lado B; un amor. De esos tan, pero tan fuertes que te arden de soñarlos, que te sonríen en las peores desgracias, de esos que no podés dejar ir, de esos que si lo hacés… morís de abstinencia.
Entonces, ¿Me estoy condenando a ser una cobarde hasta que algo me cambie? No veo otra opción. Sin grises como de costumbre. Blanco o negro, mi amor.

                                                                                                                    -Bichu

6 de marzo de 2013

Desprenderse

Más de 7.000 millones de habitantes en el mundo. Tu vida: Cientos, quizás miles de personas que pasan por ella. Más de la mitad no durarán. Es más, lo más probable es que de todas esas personas, en el final solo te queden 5, o 6, con suerte.
 Entonces, ¿es válido sufrir por perder a alguien? Sí. Que conozcas  a muchas personas, no significa que no las quieras, o no las consideres parte de vos. No creo que sea posible disfrutar de un vínculo si se piensa constantemente en que eso puede algún día terminar… es un hecho, y ahí está, entonces ¿Por qué adelantar del dolor? ¿Por qué aplacar lo bueno por algo que seguramente pasará, pero no en el presente?

Desprenderse es parte fundamental. Atarse a alguien siempre va a hacer el dolor más duradero. ¿Significa que no me duele? Para nada. Significa que no me cambia, que no me mata, y en este caso… que me sirve. Cada persona deja una huella, cada historia te hace quien sos. No tengo resentimientos con las personas que pasaron por mi vida y  no se quedaron. Es más, agradezco que se hayan ido, y dejen ese espacio en el que solían estar. Así podré sentirlo, y entender qué es lo que realmente necesito que haya allí… y buscarlo.
No puedo obligar a nadie a que esté cerca. Y después de todo, lo más destacable de “perder” personas, es el aprendizaje. TODO lo que pasa se remonta a eso, la experiencia… lo bueno, lo malo, el dolor, el amor. Todo es para mí, y voy en camino. 

                                                                                                                            -Bichu