Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

10 de septiembre de 2012

Exposición

La exposición es un juego que incluye el miedo, y el control. Quien tiene el control, decide quien se expone, y hasta qué punto. Si uno tiene miedo, más fácil será que quede expuesto. Por eso hay que tener bien en claro las reglas, porque no es cualquier juego. No es de esos juegos en que gana uno solo, porque en esto, nadie gana.

Cuando uno elige hasta que punto exponerse, se llama jugar a lo seguro. Pero, ¿qué tal si uno eligiera exponerse de tal forma que dejara de ser seguro? De una manera en que cada recoveco de su ser quedara en vista de todos. Así, a disposición de cualquiera, para que cualquier ojo crítico opinase. 

A veces es necesario exponerse. Aun así, creo que uno debe regular hasta donde lo hace. Y lo que cada uno decida poner en vista de los demás, es decisión de esa persona. Por lo tanto, no es juzgable, ni reclamable. Es tan individual que se torna confuso. Porque cuando uno hace algo se pregunta: ¿Y si yo pude, por qué el otro no? Justamente, porque cada persona tiende a regularse de manera única.

La exposición puede ser una forma de manipulación. Quien sabe utilizarla, tiene garantizada la atención de los demás. 

                                                                                                                -Bichu

4 de septiembre de 2012

Siempre

¿Cuál es la finalidad de usar el término “siempre”?
Siempre significa: continuamenteconstantementeperpetuamenteeternamente, invariablemente. Igual, gramaticalmente puede variar de significado dependiendo de con qué palabra este acompañado. En fin, no voy a dar una lección de gramática. Sino que el debate que quiero plantear es la utilización del Siempre, o del Para siempre… quizás así se comprenda mejor.  

Lamentablemente, ésta expresión la utilizamos demasiado seguido. Por cultura, por costumbre, se convirtió en una expresión que, más que Siempre, es Hasta que dure.
Quizás sin darnos cuenta usamos esto tan seguido y sin dar nota a lo que realmente significa o refiere, que lo convertimos en algo cotidiano. Y así, le quitamos sentido, y valor a la palabra. Esta cultura poco a poco ve algo que solía ser tomado como una promesa, como algo de todos los días.

Cuenten sinceramente, aunque sea para sí mismos, cuantas veces le han dicho a alguien “Para siempre”. Parejas, amigos, incluso desconocidos… y hasta a nosotros mismos.

No digo que esté mal, cada uno le da la valoración que quiere. Pero es algo que me llama mucho la atención, y que vengo pensando desde hace un tiempo.

-Ese "Siempre" que se va diluyendo con el tiempo... (¿O es que ese siempre nunca existió?)-

                                                                                                                          -Bichu