Algunas
personas centran su vida entera en lo que será en algún momento, descuidando
así lo maravilloso del día a día. Supongo que cuando el presente no es como nos
gustaría, es más placentero centrarnos en algo que desearíamos que pase en un
futuro. Y así es como nos olvidamos de que siempre hay forma de hacer el
presente mejor.
Personalmente
siempre me enfoqué más en el pasado que en el presente. Fue cuando aprendí a
dejar de preocuparme por lo que había hecho, que comencé a pensar en que
deseaba hacer. Aunque luego de esto, nuevos problemas aparecieron: empecé a
pensar demasiado en mis acciones, ya que repercutirían en mi futuro, y por lo tanto… volví a pensar en el futuro
antes que el presente.
¿Será que
todos los tiempos están ligados? ¿Sera por eso que pensamos en qué hemos hecho
para llegar al lugar en donde estamos, y como saldremos de allí? Supongo que
bajo ese punto de vista los tiempos no pueden pensarse por separado, ya que son
una cadena. Cada eslabón contribuye a continuar la unión. Cada acción repercute
en un tiempo que le sigue.
En la
búsqueda de un futuro puede ser esencial la presencia del presente. En el
análisis del presente siempre estará el pasado. Y en el recuerdo del pasado
saldrá a la luz el accionar del presente para mejorar el futuro.
Vivir,
resume todo tiempo. Por eso, prefiero dejar de pensar… y actuar.
-Bichu
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