Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

8 de octubre de 2012

Evolucionar

Respiro, pero no puedo sentir el aire entrar. Lloro, pero no siento el dolor salir. Aíslo mi corazón de mi sonrisa, para poder aparentar que nada me toca. Me abrazan, y no logro sentir el calor.

Últimamente la escritura paso a tener otra importancia en mi vida. Siempre escribí para mí, para que nadie más que yo lo leyera. Pero luego descubrí el placer, aunque superficial, de que alguien te lea. Y así fui evolucionando de diarios íntimos, a cuentos dramáticos, a cosas cotidianas, a la vida, y la más reciente evolución… a mí.
Supongo que siempre tuve esa veta en mí. El drama me sale naturalmente, y siempre dibujé mis sentimientos en mi mente, en el aire. Ahora es distinto, porque lo plasmo en escritos, palabras, que son legibles para alguien más que no sea yo.
En cierto punto siento que escribir de mí me hace vulnerable. Que me expone, y que en consecuencia, me debilita. Y mostrarlo, me aterroriza. 
Además, cuando escribo involucro a personas de mi vida. Si escribo sobre una persona… ¿es porque me importa? Es obvio que sí. Otra cosa más que queda expuesta. ¿No solo grito como me siento, sino quién lo provoca? Da miedo. Creo que lo que más miedo me da, es la necesidad de escribir. Es que me saca mis estrategias, y muestra quien soy.
Pero definitivamente lo peor, es que no sé si tengo miedo de mostrar quien soy, o tengo le miedo a cómo soy. 

                                                                                                                            -Bichu

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