Si no existe posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido.

12 de marzo de 2013

Barrera

Mi problema no es que no tenga corazón; es que éste está incompleto. Por eso nunca podrá romperse. ¿Cómo rompes algo que jamás estuvo sano?

Ahora, sí tengo sentimientos, a veces pienso que son incluso más intensos de lo que muchos lograrían entender. Mi impedimento con los sentimientos provienen de demostrarlos. Y no es que no quiera, simplemente no me lo permito, no está en mí. Soy mi propia barrera, lo único que me limita soy yo. He aprendido a aceptarlo, no porque no crea posible que sea de otra forma, si no porque no lo deseo… supongo que es comodidad. Al fin y al cabo, siempre fui una cobarde en asuntos del corazón. Por eso no puedo negarlo cuando es usado como insulto hacia mí, es la simple verdad. Fui, soy-y con suerte no seré- una cobarde toda la vida.

¿De qué depende mi  barrera? ¿Qué se necesita para derribarla? Conociéndome, algo que me lastime mucho. Un golpe de esos que son imposibles de olvidar, de esos que duelen hasta cuando dormís, de esos que jamás le contas a nadie. Un dolor tan fuerte, que me haga odiarme, odiarme hasta el hartazgo, y querer ser alguien más. O, lado B; un amor. De esos tan, pero tan fuertes que te arden de soñarlos, que te sonríen en las peores desgracias, de esos que no podés dejar ir, de esos que si lo hacés… morís de abstinencia.
Entonces, ¿Me estoy condenando a ser una cobarde hasta que algo me cambie? No veo otra opción. Sin grises como de costumbre. Blanco o negro, mi amor.

                                                                                                                    -Bichu

No hay comentarios:

Publicar un comentario